¿Son todos los ácidos hialurónicos iguales?

El ácido hialurónico está muy de moda: se inyecta para rellenar arrugas y devolver al rostro el volumen de la juventud y también se utiliza en muchísimas formulaciones cosméticas, bien como complemento, bien como ingrediente activo principal. De éstas últimas fórmulas me gustaría hablarte: ¿son todas iguales? ¿podemos esperar los mismos efectos? ¿Hay alguna explicación a la diferencia de precio?

¿Qué es el ácido hialurónico y por qué es tan importante para nuestra piel?

La juventud y la belleza de la piel están íntimamente ligadas a su hidratación. No sólo la hidratación superficial, sino también el agua que somos capaces de retener en la profundidad de la dermis. Mientras que la pérdida de agua superficial nos lleva a una piel deshidratada, áspera, con arruguitas y sensación de falta de confort, la pérdida de agua en nuestra dermis es un factor precoz de aparición de arrugas, porque se alteran las propiedades mecánicas de la piel.

Por lo tanto, recrear el equilibrio hídrico de las capas epidérmicas y dérmicas es crucial para corregir los síntomas de la pieles deshidratadas, pero también para restaurar y mantener el aspecto de una piel joven.

Pero conozcamos más de cerca esta molécula: es el constituyente esencial de numerosos tejidos y fluidos fisiológicos. Es uno de los principales componentes de la matriz extracelular que es la que permite que las células se organicen en tejidos. Más del 50% del ácido hialurónico total del cuerpo está presente en la piel y la cantidad es mucho más importante en las capas profundas (la dermis), lo cual nos da una idea de su importancia.

El ácido hialurónico es capaz de retener hasta 1000 veces su peso molecular en agua, es como si fuera una esponja minúscula capaz de absorber un cubo de agua. Por eso es esencial para que nuestra piel se mantenga bien hidratada.

En las personas jóvenes encontramos mucha más cantidad de AH; con el tiempo su presencia disminuye: por un lado producimos menos y por otro lado los radicales libres producidos por agresores como el sol, el estrés o la polución lo destruyen. Con la ausencia de AH llega la deshidratación profunda, las arrugas y la falta de elasticidad.

¿Hay diferentes ácidos hialurónicos?

Sí. No sólo hay diferentes calidades, sino que también hay diferentes tipos de moléculas y cada una tiene un efecto diferente en la piel.

  1. Ácido hialurónico de alto peso molecular (1,3 – 1,8 MDa)

Cuando se aplica sobre la piel este AH forma una película no oclusiva y regula la perspiración del agua. Además, gracias a su poder higroscópico permite mantener el agua en la superficie cutánea y juega un papel de reserva hídrica. Además dicha película protege la piel de agresiones exteriores que podrían dañar la barrera protectora de la piel. Como resumen podemos decir que este peso molecular tiene un alto poder hidratante inmediato, por lo que es ideal para tratar pieles en desdhidratación intensa. Ejemplo, cuando la piel nos tira mucho y vemos incluso descamaciones por falta de agua.

2. Ácido hialurónico de peso molecular medio (0.15 – 0.6 MDa)

Este peso molecular penetra más en la epidermis y por lo tanto será capaz de aportar una hidratación más profunda. Pero su actividad incomparable es que es el único capaz de promover la neosíntesis de ácido hialurónico natural. Es decir, no sólo sustituye el AH que nos falta, sino que nos ayuda a volver a producirlo en las cantidades de cuando éramos jóvenes. Por lo tanto cumple un papel esencial en el relleno biológico de la piel y los resultados serán mucho más duraderos.

¡Un punto importante: este efecto sólo ha sido demostrado a partir de una concentración de 1%!

3. Las esferas de relleno y el ácido hialurónico de pequeño peso molecular

 

Este ácido hialurónico es encapsulado en esferas de relleno para que sean capaces de llegar más lejos en la piel. Una vez en la profundidad absorben mucha agua con lo que “hinchan” la piel muy rápidamente aportando ese efecto “plump” o de relleno del que tanto se habla. Las arrugas y arruguitas se ven rápidamente más lisas. Es una acción mecánica muy visible que nos da un aspecto más joven casi inmediatamente.

Por lo tanto y si me he explicado bien, comprendemos que para obtener un efecto óptimo, deberíamos de utilizar formulaciones que combinaran los tres pesos moleculares, pero sobre todo debemos de prestar especial atención al peso medio molecular, porque es el único que nos aporta un efecto biológico y duradero a medio plazo.

¿Qué aporta Intensivo Hyaluronic de Esthederm?

La fórmula actual de Hyaluronic ya es un top ventas. Podéis leer más en aquí: Intensivos Hyaluronic. Pero es que a partir del mes de septiembre llegará al mercado la nueva fórmula totalmente revolucionaria.

Su objetivo no es sólo el equilibrio hídrico superficial, sino también en profundidad al aportar un factor de hidratación sin competencia: el ácido hialurónico y además con una estrategia que lo diferencia de los otros productos del mercado:

  • Una eficacia inmediata hidratante gracias al alto peso molecular
  • Un efecto de relleno de arruguitas superficiales gracias a las esferas de relleno.
  • Un efecto duradero gracias a la estimulación de la neosíntesis de ácido hialurónico por el peso molecular intermedio.
  • Un efecto de limitación de la degradación natural de las fibras de colágeno y elastina que potencian el efecto antienvejecimiento del ácido hialurónico.

¡No sé vosotras, pero yo estoy deseando probarla!

 

 

 

 

 

3 envejecimientos, 3 tratamientos

Cuando pensamos en el envejecimiento tenemos tendencia a pensar que es algo lineal, que empieza alrededor de los 35 años y que con la edad va aumentando progresivamente. Pero no es así, el envejecimiento es algo más complejo y para poder “controlarlo” debemos de conocerlo en profundidad. Eso nos permitirá actuar en todos los factores posibles y, por lo tanto, obtener un mejor resultado.

En primer lugar hay un aspecto del envejecimiento que no tiene que ver con la edad, por eso se llama envejecimiento prematuro. Es el envejecimiento que llega antes de lo normal por un exceso de contacto con elementos que aumentan la cantidad de radicales libres en nuestra piel, acelerando su oxidación. Y este envejecimiento puede ser externo e interno. Externo cuando es provocado por el sol (envejecimiento actínico), la contaminación, la radiación de las pantallas de ordenador o las tablets… Interno cuando es por elementos que ingerimos: alcohol, drogas, pesticidas que llegan con los alimentos, tabaco… Hay varias formas de luchar contra este tipo de envejecimiento: la protección frente al sol, usar diariamente antioxidantes como la vitamina C y la E, evitar los tóxicos, comer lo más sano posible, hidratar bien la piel…

El otro aspecto del envejecimiento es el cronológico, el que efectivamente depende del paso del tiempo. Pero dentro de este envejecimiento también hay dos fases diferentes. La primera fase del envejecimiento comienza con un menor riego sanguíneo y un metabolismo celular que se ralentiza. Como resultado empezamos a producir menos fibras de colágeno y elastina y las células epidérmicas se renuevan más lentamente. La piel comienza a mostrar arruguitas y arrugas, inicio de falta de firmeza, una piel más opaca y con menos vitalidad.

La solución es utilizar tratamientos que aumenten el riego sanguíneo, que revitalicen la piel, que mejoren la producción de colágeno y de elastina y que dinamicen la renovación epidérmica. Por supuesto hay que seguir con la protección frente a los radicales libres y mantener una higiene de vida lo más sana posible.

Pero un poco más adelante se desata una fase del envejecimiento específicamente femenina y de la cual no somos especialmente conscientes, porque los síntomas son muy ligeros, casi imperceptibles. Este envejecimiento está relacionado con los cambios hormonales, pero no penséis que hablamos de menopausia. Aunque pocas mujeres lo saben, este envejecimiento puede comenzar a los 40 años y si no se toman medidas, el resultado a los 50 será una piel muy envejecida.

¿Qué es exactamente lo que ocurre a esa edad?

Alrededor de los 45 años comienzan los desequilibrios hormonales: la progesterona comienza a disminuir y esta hormona es la responsable de muchos elementos en nuestra piel, entre ellas, la densidad. Con la disminución de la densidad de nuestro colchón dérmico se inicia un ciclo vicioso que provoca una menor producción de fibras, con lo cual toda la estructura dérmica se debilita. Aquí comienzan las arrugas profundas y la flacidez.

Por eso es tan importante desde que se empecemos a detectar esos cambios, añadir el uso de tratamientos redensificantes, los que hacen que nuestro colchón cutáneo aumente y mantenga una estructura firme de nuestra piel.

Pero además, la piel comienza a secarse. Incluso pieles que siempre han sido de mixtas a grasas de repente empiezan a sentir que se secan. Este sería uno de los primeros síntomas a tener en cuenta. Si nunca tuviste la piel seca y ahora sientes la necesidad de hidratar tu cuerpo después de la ducha, tómalo como un signo de alerta y pasa a la fase de tratamiento superior. ¿Por qué pasa eso? Simplemente porque ya no producimos la misma cantidad de sebo y el sebo, mezclado con nuestro sudor, es lo que forma una película natural que nos protege de la deshidratación y mantiene nuestra piel confortable y sin tirantez. Por eso es importante a partir de ese momento utilizar texturas un poco más densas, que garanticen una buena protección frente a la deshidratación en cualquier situación.

Espero que ahora hayas comprendido que el envejecimiento no es sólo usar un antiarrugas; es algo mucho más complejo si queremos mantener una piel joven durante mucho tiempo. Por eso la esteticista Esthederm realiza un diagnóstico de envejecimiento cutáneo específico lo que le permite recomendar un tratamiento adaptado al nivel de envejecimiento prematuro, así como al nivel de envejecimiento cronológico. Con ello puede garantizar un resultado óptimo.

¿Quieres saber más? ¡Llámanos!

10 preguntas para saber la edad de tu piel

A veces vamos a comprar una crema y no sabemos cómo decidirnos: signos de envejecimiento o desequilibrio, edad, necesidad puntual, promesas, regalos… Lo ideal es que una profesional nos aconseje según el estado de la piel,  su edad, nuestras expectativas y nuestros gustos, pero reconozco que no siempre es fácil encontrar a quien te aconseje correctamente. Por eso muchas veces terminamos cogiendo una crema de una estantería porque lo que dice en el pack nos ha parecido atractivo o porque es la más cara, pero no tiene por qué ser lo que nos conviene y lo que mejor resultados nos va a dar.

Para poder escoger bien un tratamiento y para saber que lo que nos proponen es correcto, tenemos que conocer nuestra piel y qué necesita. Es un proceso complejo, pero podemos empezar por reconocer si nuestra piel necesita un tratamiento más o menos fuerte que la edad biológica que tiene. Eso qué significa: que puede ser que tu edad biológica sean 35 años, pero tu envejecimiento te coloque en los 40, porque tienes la piel muy “dañada”. Y por lo tanto tendrás que actuar con más firmeza si quieres revertir en lo posible esos daños y, sobre todo, evitar que se sigan acentuando y termines pareciendo de 50 cuando sólo tienes 40.

Te propongo un test sencillo, para que evalúes la edad de tu piel. No es una respuesta científica, pero sí te dará una idea clara de si estás en consonancia con tu edad biológica o no. Puede que no te guste el resultado, pero la mejor forma de afrontar un problema es sabiendo que existe… Límpiate la cara, coge un espejo y responde lo más sinceramente posible. Anota cada “sí”.

  1. Observa tu piel, su color, su luminosidad, su vida. Intenta compararla con el tono de la piel de un bebé sonrosado. ¿Dirías que le hace falta un golpe de luz o de vitalidad?
  2. Sonríe abiertamente, ¿ves arrugas en el contorno del ojo o en alguna parte de tu cara?
  3. Ahora no gesticules, mantén tu cara en reposo. ¿Ves arrugas en la frente, el entrecejo o el contorno del ojo?
  4. ¿Ves otras arrugas? Por ejemplo, en las mejillas, en los labios, en la barbilla, en las orejas…
  5. El surco nasogeniano son esas dos arrugas que nacen en la base de la nariz y que llegan hasta las comisuras de la boca. ¿Lo tienes muy marcado cuando no sonríes?
  6. ¿Tienes bolsas bajo los ojos?
  7. ¿Te ves los párpados caídos?
  8. Analiza el óvalo de tu cara. ¿Te gustaría tensarlo ligeramente hacia las orejas, para que volviera a su lugar?
  9. Coloca el espejo en el suelo y mírate. ¿Dirías que tu piel sufre el efecto de la gravedad y cae de forma generalizada?
  10. ¿Ves manchas oscuras que no sean tus pecas de juventud, en alguna parte de tu piel?

 

Resultados:

Cada “sí” que hayas contestado equivale a un punto.

0 puntos: menos de 25 años

1 a 2 puntos: de 25 a 35 años

3 a 5 puntos: 35-45 años

6 a 8: 45-55 años

Más de 8: más de 55 años

¿Cómo actuar?

Si la edad de tu piel corresponde con tu edad biológica, trátala según la edad que tienes y sigue las indicaciones “cronológicas” de las cremas y/o serums. Si la edad de tu piel es superior a tu edad biológica, planteate hacer una cura de shock centrada en los síntomas que tengas más acusados para aliviar su aspecto y proponte una estrategia de belleza antiedad clara e intensa para no seguir envejeciendo y para “darle marcha atrás al reloj”…

Recuerda, una buena profesional es quien mejor puede aconsejarte para que tu inversión dé los mejores frutos.

El alga Espirulina, el oro azul

Desde hace algunos años has debido de empezar a escuchar hablar de la espirulina como uno de los “superalimentos”. Más abajo explicaré todos los elementos nutritivos que aporta. Lo que sí deberías saber es que Esthederm usa la espirulina hace más de 20 años para tratar la piel y con unos resultados realmente buenos.

La espirulina es una cianobacteria con forma en espiral (de ahí su nombre) del género de la Arthrospira. Anteriormente se pensaba que era un microalga, pero en realidad se trata de un organismo procariota. Su color es azul verdoso por la presencia de clorofila y de ficocianina, pigmento que le da el color azulado.

¿Por qué es tan interesante?

Por su alto contenido en proteínas, vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, ácidos nucleicos y clorofila, millones de personas alrededor del mundo utilizan la espirulina como un complemento alimenticio en su dieta siguiendo las recomendaciones de las Naciones Unidas (O.N.U.) y la Organización Mundial de la Salud. ES tan potente su fórmula que se recomienda el empleo de microalgas como la spirulina contra la malnutrición aguda en situaciones de emergencia humanitaria, de malnutriciones de índole crónico, y para el desarrollo sostenible.

Pero el empleo de la espirulina para la alimentación no es nuevo, ya que los aztecas la consumían procedente del Lago Texcoco y también otros pueblos cercanos al Lago Chad lo incluían en su dieta habitual en forma de galleta. Es interesante saber que estas poblaciones no tenían carencias nutricionales y que se puede suponer que es gracias a la alimentación básica a base de este organismo.

Es fácil de entender si vemos su composición en detalle:

  • Proteínas: alrededor de un 57% en peso seco está formado por proteínas. Lo más importante de éstas es su composición en aminoácidos ya que no sólo contiene todos los esenciales sino que además su disponibilidad es muy alta
  • Glúcidos: entre un 8 y un 14% principalmente en forma de polisacáridos.
  • Lípidos: aproximadamente 6%, pero tanto su cantidad como composición varía en función de las condiciones de cultivo.
  • Ácidos nucleicos
  • Vitaminas: elevadas concentraciones de provitamina A y grupo B.
  • Minerales y oligoelementos: calcio, zinc, germanio, cobre, fósforo, cromo, hierro, potasio, manganeso y magnesio.

¿Y por qué es buena para la piel?

 

Espirulina serum

 

Serum Int Espirulina

 

Porque le aporta todo lo que necesita para estar firme, radiante y vital. Es una verdadera cura de nutrición celular que repara y revitaliza los tejidos en profundidad, dejando la piel resplandeciente, totalmente revitalizada, más firme, más lisa y más tonificada. Además es un potente antioxidante, con lo que estarás luchando contra los radicales libres.

Y si te están realizando un tratamiento de radiofrecuencia en un centro de belleza, será el máximo potenciador del resultado si te aplicas la cura en casa. Díselo a tu esteticista.

¿Cuándo debes de utilizarla?

Cuando veas tu piel cansada, átona, sin color, con falta de vida. En ese momento

Espirulina crema

 

Crema Intensiva Espirulina

 

necesitarás una cura de serum y crema. Pero también puedes prevenir y realizar una cura en cada cambio de estación, para preparar tu piel de cara a las estaciones fuertes, como el verano y el invierno. En estos casos, si tu piel está perfecta, necesitarás sólo la crema.

Y si tienes dudas, ya sabes, ¡pregúntame!

 

¿Qué es el Oro Líquido?


El Oro Líquido de Marruecos es el nombre que se le ha dado al Aceite de Argán. Y últimamente parece la panacea… Sirve para la cara, para el pelo, para las uñas, para el cuerpo… ¿Es cierto?

El origen del aceite de argán: el árbol de argán o Argania spinosa

El aceite de argán se prepara a partir de los frutos recolectados de la Argania spinosa. Declarado Patrimonio Universal por la Unesco en 1998, es uno de los árboles que posee mayor resistencia a la sequía, está adaptado a vivir en climas casi desérticos. Esto se debe a que puede desarrollar unas raíces de gran longitud para obtener agua de las profundidades de la tierra. Natural de Marruecos, el árbol de argán puede llegar a vivir más de 200 años. Es robusto y con el tronco en forma de tornillo. A veces sobrepasa los 10 metros de altura.

Los frutos tienen forma aceitunada y germinan en época estival. Dentro de la almendra se encuentran sus semillas, que varían entre una y tres, de las cuales se extrae el aceite de argán. Antiguamente, los frutos eran recolectados por las cabras, que se subían al árbol, los ingerían y de vuelta al corral los regurgitaban y expulsaban. Ya no se practica este tipo de recolección por razones de calidad y seguridad. De hecho los árboles se podan para evitar que las cabras puedan trepar por las ramas.

También debemos de saber es que hay muchas calidades diferentes. Cuando se utiliza con fines cosméticos, debe de obtenerse mediante prensado en frío para que no pierda sus propiedades, como el aceite de oliva… Desde que se ha puesto de moda, muchos han visto el negocio, así que si queremos que sea un aceite libre de química, es importante que proceda de un cultivo ecológico y, por lo tanto, tenga la etiqueta “BIO”.

Hay dos formas cosméticas del aceite de argán: el tradicional para el que se torrefactan las semillas antes de extraer el aceite y que tiene un aroma característico y el aceite natural, de olor suave. El color es dorado, por eso se llama “oro líquido”. Para saber si no ha sido mezclado con otros aceites, como el aceite de almendras, mira la etiqueta en la que debe de constar sólo Argania spinosa y quizás algún conservante natural como la vitamina E o tocoferol. Si el aceite no tiene etiqueta deberías de desconfiar, aunque te digan que es una producción artesanal.

¿Qué cualidades tiene el Aceite de Argán?

El aceite de argán está compuesto hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales:  ácido oleico (45%), ácido linoleico o vitamina F (35 %), ácido alfa-linolénico (15 %), ácido gamma-linolénico (3 %), ácido araquidónico (1%); contiene grandes cantidades de tocoferoles o vitamina E (unos 700 mg/kg), casi tres veces más que el aceite de oliva por ejemplo, carotenoides de los que un 50% son betacarotenos, precursores de la vitamina A, fitoesteroles (D-7steroles) -que raramente se encuentran en los aceites vegetales- y esqualeno.

Si lo comparamos con el aceite de oliva o de almendra, el aceite de argán tiene la más alta concentración de ácidos grasos esenciales y ácidos linoleicos en asociación natural. Los ácidos grasos insaturados esenciales son nutrientes vitales que están involucrados en procesos fisiológicos y bioquímicos relacionados con la regeneración de tejidos. Desarrollan, pues, un papel importante para atenuar las cicatrices y las arrugas. También explica sus buenos resultados en la lucha contra la oxidación y los radicales libres. Por otra parte, al oxigenar la piel, el aceite de argán favorece la restauración de la capa hidrolipídica y de las células cutáneas cuyo tenor en nutrientes incrementa considerablemente. Los beneficios son elasticidad, suavidad y luminosidad de la piel.

El aceite de argán contrariamente al aceite de rosa mosqueta, por ejemplo, no es comedogénico, es decir que no obstruye los poros. Resulta recomendable por lo tanto incluso para las personas que tienen piel grasa y/o acné con resultados muy favorables en la recuperación de marcas o cicatrices residuales de dicha patología, aunque en un primer tiempo y por pura lógica, uno se muestre reacio o dude de la conveniencia de aplicar un aceite en una piel de por sí grasa.

Aceite argán 50En el masaje corporal, nos permite unir el placer sensual del masaje con el beneficio de la vitamina E, aportando hidratación, nutrientes y suavidad a la piel después del baño o de la ducha. Se recomienda su uso en quemaduras solares e irritaciones cutáneas; el aceite aliviará la sensación de ardor, picor, quemazón y tirantez.

También se usa para uñas quebradizas o abiertas en capas. Las fortalece y protege de las agresiones externas. Lo ideal es masajear las cutículas con él. En tratamiento capilar, le dará brillo y resistencia al cabello seco, apagado y quebradizo. Eso se debe a su contenido en lupeol, que favorece la generación de queratinocitos, células que producen la queratina, principal componente de  epidermis, uñas y cabello.

Así que sí, parece que el aceite de argán tiene muchas propiedades y es un buen aporte cosmético para tu piel. Charme d’Orient te propone aceite de argán de calidad extra BIO, en varios formatos torrefactado con olor tradicional o sin olor. ¡Tú decides!

Ojos que lo dicen todo…

Patas de gallo, piel muy fina y frágil, ojeras, bolsas, sensibilidad, párpados que comienzan a caer, manchitas, piel apagada… En una zona muy pequeña de tu rostro se acumulan muchos signos de envejecimiento y/o cansancio. Signos que nublan la belleza de los ojos y evidencian la edad real o nos hacen más mayores. Y son los primeros en aparecer…. Así que hay que tomar medidas lo antes posible para ralentizar su llegada. ¿Y si ya están ahí? Pues actuar con toda la contundencia posible para suavizarlos y parar su avance.

Por muchas razones el tratamiento del contorno del ojo es complejo. La primera es que la piel es diferente a la del resto de la cara. Es una piel muy fina sin apenas glándulas sebáceas. Si pensamos que las glándulas sebáceas producen el sebo y que el sebo es un magnífico protector de nuestra piel, entendemos hasta qué punto este trocito de piel está más expuesto a las agresiones, con lo que la protección diaria con un producto adaptado es esencial.

La segunda es que es una zona de nuestra cara que está continuamente en movimiento: 10.000 parpadeos diarios! Y a eso hay que sumarle todos los gestos que involucran a los ojos… Ponte delante del espejo y empieza a hablar de alguna tontería que se te ocurra; mira lo que haces con los ojos; ¿a que no te lo imaginabas? Si esto se suma que en el contorno de los ojos las fibras de sostén, colágeno y elastina, son muy escasas, comprendemos rápidamente por qué es la zona que envejece antes. ¡Y por eso hay que tratarla desde temprana edad!

Y la tercera, pero no menos importante, es que al ser una piel tan fina, es frágil y sensible o se vuelve así con la edad, con lo que se irrita con facilidad y muchas veces es difícil encontrar desde un limpiador adecuado hasta un maquillaje que no nos haga llorar.

¿Qué tenemos que tener en cuenta al comprar un tratamiento para el contorno de los ojos?

  1. La textura es importantísima: si es una textura demasiado cremosa, es fácil que provoque lagrimeo, porque el contorno del ojo no responde bien a la grasa. Si es un gel, no aportará protección ni confort, con lo que la tirantez será muy desagradable. Lo mejor es una emulsión moderna llamada gel-crema que no se encuentra ni en un lado ni en el otro y aporta confort sin provocar irritaciones.
  2. Deben de responder como mínimo a 2 o 3 de los problemas asociados al contorno del ojo: arrugas, bolsas, ojeras, piel frágil, falta de confort, manchitas oscuras, atonía del párpado… Si no, el resultado no será satisfactorio, porque habremos tratado un síntoma y los demás seguirán afeando la piel.
  3. No deben de reducir su acción al tratamiento del síntoma: deben de trabajar también en contra del envejecimiento prematuro, para evitar que los síntomas empeoren o que aparezcan nuevos.
  4. Idealmente el tratamiento debería de asociar tratamiento de fondo (arrugas, bolsas…) y resultado inmediato de superficie: efecto lifting, efecto luminosidad… Así desde la primera aplicación ya veríamos resultados.
  5. Debería de ser posible asociarlo a un serum para un tratamiento más intenso. El serum sí que puede y debe de ser específico, para conseguir un resultado más focalizado.
  6. Los parches para el contorno del ojo también son una buena opción, pero nunca serán el tratamiento de fondo, así que no sustituirán a la crema. Idealmente se utilizan una vez cada 2-3 meses.
  7. De nada sirve un tratamiento “divino de la muerte” para el contorno del ojo si nos desmaquillamos con el gel de ducha o con toallitas… Así que es indispensable contar con un buen desmaquillador suave, pero ultraeficaz que utilizaremos todos los días, tanto si nos maquillamos, como si no.
  8. Y, por supuesto, deben de estar testados oftalmológicamente para garantizar un mínimo riesgo de irritaciones. Esto no nos garantiza la ausencia de una alergia, pero reduce los riesgos.

Como es una zona tan especial, Esthederm es una de las marcas que más soluciones propone para el contorno de los ojos y que cumplen con todo lo expuesto más arriba. Quizás por eso nuestros contornos hablan por si solos y la clienta que lo prueba no lo cambia por nada… ¿A qué estás esperando para que tus ojos revelen toda su juventud?

 

Enfoque Morfo-Estructural del envejecimiento

¿No te has fijado que todas las personas no envejecen igual? Te habrás dado cuenta de que algunas mujeres se llenan de arrugas, pero tienen el cuello perfecto… Otras tienen un rostro cada vez más hundido a nivel de las mejillas, pero su óvalo se mantiene en su sitio… Otras no tienen arrugas y su densidad parece la de una chica de 15, pero sin embargo su óvalo tiende a relajarse y su línea se desdibuja…

¿Por qué es? Porque cada morfología de rostro conlleva un envejecimiento determinado. Y por eso, cualquier crema antiedad no está adaptada para cualquier mujer. Esthederm vuelve a estar en vanguardia proponiendo un diagnóstico específico con respuestas específicas. ¿Quieres saber más? Sigue leyendo…

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