¿Sufres de couperose?

La couperose es una afección cutánea que se caracteriza por una piel roja principalmente en las mejillas y la nariz, pero también puede localizarse en la frente y la barbilla. Al inicio del problema la piel se pone roja por alguna causa (frío, viento, emoción, calor…) y vuelve paulatinamente a su color normal. Según va evolucionando la rojez se puede convertir en permanente y se acompaña de capilares dilatados, lo que es llamado couperose. Si sigue evolucionando puede convertirse en rosácea donde ya podremos advertir granitos rojos y blancos que nada tienen que ver con el acné.

Suele afectar más a mujeres entre 40 y 50 años y, aunque parece asociado a pieles más blancas y frágiles, no se conoce bien su origen fisiológico. Lo que sí se sabe es que es una enfermedad cutánea evolutiva lo que quiere decir que si no hacemos nada por pararla irá siempre a más, pasando por diferentes estadios.

Causas

Los pequeños capilares se alteran produciendo edema e inflamación; una de las causas posibles es una mala circulación genética. Hay cofactores que influyen para empeorarlo, pero no son determinantes en todos los individuos: la exposición intensa al sol, los cambios de temperatura, el alcohol, el deporte intenso…

Síntomas

  • Piel roja en mejillas, frente, nariz y barbilla
  • Piel seca y sensible con sensación de quemazón
  • Temperatura de la piel más alta en esas zonas que en el resto de la piel
  • Aumento de la rojez con los cambios de temperatura o la emoción.
  • Inflamación
  • En los casos más graves: aparición de granitos blancos sobre todo en nariz, mejillas y mentón.

¿Qué debemos de evitar para no agravar el fenómeno?

  • Exposición prolongada al sol
  • Los cambios de temperatura (en invierno salir de la calefacción al frío)
  • El consumo de bebidas muy calientes, de alcohol y de comida picante
  • Los corticoides
  • Las emociones y el estrés

También debemos de saber que la couperose se suele agravar durante los embarazos y cuando comienzan los desarreglos hormonales.

 

¿Cómo podemos tratarla?

Desde mi punto de vista lo más importante es evitar que vaya a más una vez se detecta, pero también tenemos tratamientos en Esthederm que rebajan bastante la intensidad del problema. También hay soluciones quirúrgicas para los casos más graves (electrocoagulación, láser…); recomiendo acudir a un buen especialista en estos casos.

Para parar su evolución lo primero es evitar los factores de los que hablé más arriba y que agravan el problema: sol, alcohol, cambios de temperatura… En cuanto a la cosmética que debemos de utilizar:

  • Desmaquilladores específicos para pieles sensibles que sean reconfortantes, como la Leche Desmaquilladora Desensibilizante de Esthederm
  • No utilizar exfoliantes de ningún tipo, pero sobre todo los de gránulos que son muy abrasivos.
  • Por las mañanas una crema de textura confortable que también nos aísle del sol es muy importante. Mejor si tiene una protección específica más alta contra los UVA, como la Into Repair de Esthederm que, además, es desensibilizante, con lo que nos aporta un 2 en 1.
  • Y por las noches, tenemos que reforzar los capilares al mismo tiempo que reforzamos la tolerancia de la piel. El Serum Intensivo de Vitamina E de Esthederm tiene unos resultados realmente espectaculares. Y para muestra un botón: estas fotos me las envió una clienta que se había puesto el serum 1 SOLA VEZ! La primera foto fue antes de aplicarse el serum por la noche y la segunda foto a la mañana siguiente.

img-20160915-wa0003

No dudes en escribirme si tienes dudas de la prescripción que deberías utilizar.

Protección solar ¿Qué es el SPF? Parte I

Cuando vamos a comprar un protector solar, nos fijamos, sobre todo en el número que pone en la caja. Eso es el SPF que significa Sun Protection Factor o Factor de Protección Solar. Pero, ¿qué es exactamente, de qué nos está protegiendo y cómo?

Para entender mejor lo que voy a explicar más abajo, tenemos que saber primero que el sol emite diferentes tipos de rayos y que tienen diferentes acciones en nuestra piel. Sólo vamos a ver los rayos que tienen una acción biológica:

  • UVB: son los rayos de longitud de onda más corta, los que menos penetran en nuestra piel, pero son los más potentes en energía. Para entendernos, con poquito, nos hacen mucho daño. Son los rayos responsables de la quemadura y de ciertos cánceres cutáneos; también participan en la producción de manchas oscuras y en la fotosensibilidad (alergias al sol). Tienen un lado bueno: ¡Gracias a ellos nos ponemos morenos! Pero viendo su lado negativo enseguida comprendemos que no podemos recibir una gran cantidad, con lo cual la solución ideal sería ponerse muy moreno con muy poco sol… Esta es la base de la patente Adaptasun de Esthederm, pero de esto hablaremos otro día.
  • UVA cortos: estos rayos tienen una longitud de onda más larga que los UVB y transmiten un poco menos de energía, pero siguen siendo bastante dañinos. Son responsables con los UVB de la fotosensibilidad y del fotoenvejecimiento y también son responsables de ciertos cánceres cutáneos. Colaboran en la producción de un primer color al exponernos al sol, pero es un “bronceado” falso que no protege. Por eso se usa en las cabinas de UV para monerse “moreno”, aunque el tono no es tan natural como el del sol y, repito, envejecen… Como estos rayos son los responsables de las alteraciones en pieles sensibles y de las alergias, como las del escote, en Esthederm se utiliza una filtración específica para evitarlas en la gama de Tratamiento de las Intolerancias Solares.
  • UVA largos: estos rayos son más largos que los UVA cortos y transmiten aun menos energía, pero también penetran más profundo en nuestra piel y, además recibimos más cantidad a lo largo de todo el día. Son responsables con los UVB y los UVA del envejecimiento prematuro. Por lo tanto, si no queremos envejecer al sol, tenemos que protegernos también de ellos. Importante: por la cantidad que recibimos durante el día, sin estar en la playa, son los rayos de los que nos tenemos que proteger a diario si no queremos envejecer por oxidación producida por el sol. Esa es la función del spray City Protect (antes llamado UVInCellium) que crea un “escudo celular” que protege nuestra piel de la agresión de los radicales libres producidos tanto por los UVB, como los UVA, la polución o el aire acondicionado.

Seguramente pensabas que estos eran los rayos más importantes, los que más afectan a nuestra piel y nuestra salud. Pues no… Hay otras dos longitudes de onda que se ha descubierto recientemente que también tienen un efecto en nuestra piel:

  • La luz visible: gracias a ellos podemos ver, pero ahora se ha descubierto que son responsables junto con los infrarrojos y los UVA del fotoenvejecimiento y de la fotosensibilidad. Que yo sepa no hay filtros en el mercado actualmente que nos protejan de esta longitud de onda. Sólo una protección interna como el City Protect puede paliar sus efectos negativos.
  • Los infrarrojos: gracias a ellos sentimos el calor de sol. Son muy beneficiosos para tratar dolores reumáticos, inflamaciones… Pero también son responsables del envejecimiento prematuro… Igualmente que para la luz visible, el City Protect es una de las pocas soluciones que aporta el mercado.

Y si ahora te digo que el SPF sólo estipula la protección de los UVB, ¿cómo te quedas? Pues es así… El número del SPF lo que te indica es el tiempo que puedes exponerte al sol sin quemarte, partiendo del tiempo que tú naturalmente te quemas sin ponerte nada. Para que te aclares:

Si tú te quemas en 10 minutos a las 12.00 en una zona de sol fuerte, con un SPF 30, tardarás 300 minutos en quemarte bajo ese mismo sol y a esa misma hora (unas 5 horas). PERO… para que eso funciones, deberás:

  • Aplicarlo antes de salir de casa
  • Aplicarlo cada dos horas y después de cada baño
  • Aplicarlo homogéneamente

Y ADEMÁS…

  • Para que la protección funcione, debes aplicar cada vez entre 30 y 35ml … O sea que si estás 4 horas en la playa y te aplicas 3 veces el protector: antes de salir de casa, al llegar a la playa y a las dos horas (pensando que te bañas justo antes de la última aplicación), un bote de 250ml no te llega a 3 días al sol… ¿A que no es lo que te dura? Pues no te estás protegiendo correctamente…

 

En un próximo post os hablaré de las diferencias reales entre los números de SPF, cuál es la realidad sobre los UVA y la protección reglamentada y cómo protegerse correctamente de los otros rayos solares. ¡Hasta la semana que viene!

¿La primavera pone tu piel de punta?

Una mujer de cada tres en Europa dice tener la piel sensible.  Muchas de esas mujeres solo usan productos para pieles reactivas para evitar rojeces, irritaciones,  picores…. Durante un tiempo,  mientras son jóvenes,  esta solución “funciona”, aunque siempre hay períodos en los que “no saben qué ponerse”. Están tan acostumbradas a sufrir que les parece normal.

¿Y qué pasa cuando las pieles empiezan a hacerse mayores? Cuando necesitan activos más potentes para reaccionar,  para reparar y tratar las arrugas? Generalmente no pueden ponerse ninguna crema “fuerte” y asumen que van a envejecer más rápido que las otras pieles….

¿Hay solución?  En muchos casos,  sí.  Según una estadística sólo menos de un 5% de las pieles consideradas sensibles lo son de forma casi irreversible,  porque nacieron así.  El resto, por lo tanto, puede encontrar soluciones que le permitan volverse una piel “normal” y utilizar cosméticos activos.

Y en Esthederm somos especialistas en pieles sensibles: las calmamos, las protegemos,  las nutrimos,  las desensibilizamos y las adaptamos a una vida casi normal. Desaparecen las rojeces,  los picores, la tirantez continua,  el calor en la piel…. Y pueden,  poco a poco utilizar todo tipo de cosméticos. Y para mantenerlas en ese oasis de calma,  en primavera actuamos antes de que aparezcan los primeros brotes, aumentamos su umbral de tolerancia,  las reforzamos y protegemos.

También tenemos en cuenta el medioambiente y adaptamos el tratamiento a la contaminación,  a la radiación solar,  al estrés interno…  Actuar en todos los frentes es lo que nos lleva al éxito en un 95% de los casos.

¡Es una buena noticia para las pieles consideradas sensibles! Tener una piel fina y frágil no es una fatalidad si cuentas con las herramientas necesarias.  Si tienes una piel así,  puedes contactarme y te diré cuál es el protocolo.

¿Sufres de alergia al sol?

¿Cuando vas a la playa los primeros días se te llena el escote de pequeños granitos que pican mucho y que pueden incluso convertirse en pequeñas ampollitas y manchas oscuras posteriores? ¿O tu reacción son manchas rojas grandes en los brazos o en las piernas que también te provocan una importante urticaria? Si estas en uno de estos dos casos, te interesa este artículo…  Sigue leyendo

¿Qué le pasa a la piel en invierno?

El invierno es, junto con el verano, la estación del año más dura para piel. Si la piel no ha podido recuperarse correctamente en otoño de los daños del verano o simplemente no tiene la capacidad suficiente para luchar contra estos cambios de clima, se impone un cuidado especial. Si no, la piel sufrirá, se fragilizará y envejecerá prematuramente.

Pero, ¿qué es exactamente lo que ocurre durante la estación fría?

Internamente, con el frío la microcirculación sanguínea se hace más lenta y llega menos nutrición y menos oxígeno a la piel. También se ralentiza la desintoxicación, con lo que los tejidos se cargan de toxinas. Por ambos factores, en invierno los metabolismos cutáneos tienden a bajar el ritmo, como si fuera un oso hibernando. Para compensar esta falta de nutrientes, debemos de buscar en esta estación una crema que nos aporte vitaminas, minerales, oligoelementos… pero, sobre todo, ácidos grasos esenciales, las grasas que permiten a nuestra piel reforzar su barrera.

Externamente, el ambiente se hace muy agresivo. Por una parte el viento y el frío van a crear “fisuras” en la superficie de la piel que no tenga suficientes lípidos naturales para protegerse de ellos. Es la sensación de piel muy seca, necesidad de ponerse una crema más “gruesa” o “grasa”. Es normal, con ese tipo de textura intentamos compensar nuestras carencias naturales para luchar contra las inclemencias del tiempo. Hasta las pieles grasas pueden sufrirlo si el clima es extremo. De ahí que el mejor hábito que podamos tener es cambiar de tipo de crema cuando llega el invierno hacia una textura más confortable, una textura que sin dejar la piel grasa aporte un “abrigo” para la piel.

Además, no podemos olvidar los cambios de temperatura a los que la piel está sometida en estos meses: del interior con calefacción al exterior frío… También influye la tendencia a comer más caliente, incluso más picante, a tomar vino tinto… Estos factores van a tener consecuencias nefastas directas para la piel: los capilares se dilatan y pueden dar lugar a rojeces, couperose, piel caliente… Si no protegemos correctamente la piel de estos cambios de temperatura, el problema avanzará y lo que son unas rojeces ligeras al principio que desaparecen rápidamente al llegar la primavera, se convertirá en una rojez permanente que será muy difícil de camuflar y que acompleja a tantas mujeres. ¿Y qué tipo de protección requiere el invierno? Una protección antioxidante y anti-choque térmico en una textura tipo “cashmere” que envuelva la piel y la aísle de su entorno.

Y no olvidemos a las pieles que viven en sitios cálidos y que, de un día para otro, pasan del calor al frío de la alta montaña, porque van a esquiar. En estos casos hay que reforzar las medidas, porque no ha habido un proceso de adaptación y los efectos en la piel pueden ser más drásticos.

La solución Esthederm de nutrición y protección específica para el invierno. ¿Quieres saber dónde encontrarla? ¡Escríbenos!

esthederm-Crema Vital a la Jalea Real

Gama Nutri System, falta de luminosidad y vitalidad