El alga Espirulina, el oro azul

Desde hace algunos años has debido de empezar a escuchar hablar de la espirulina como uno de los “superalimentos”. Más abajo explicaré todos los elementos nutritivos que aporta. Lo que sí deberías saber es que Esthederm usa la espirulina hace más de 20 años para tratar la piel y con unos resultados realmente buenos.

La espirulina es una cianobacteria con forma en espiral (de ahí su nombre) del género de la Arthrospira. Anteriormente se pensaba que era un microalga, pero en realidad se trata de un organismo procariota. Su color es azul verdoso por la presencia de clorofila y de ficocianina, pigmento que le da el color azulado.

¿Por qué es tan interesante?

Por su alto contenido en proteínas, vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, ácidos nucleicos y clorofila, millones de personas alrededor del mundo utilizan la espirulina como un complemento alimenticio en su dieta siguiendo las recomendaciones de las Naciones Unidas (O.N.U.) y la Organización Mundial de la Salud. ES tan potente su fórmula que se recomienda el empleo de microalgas como la spirulina contra la malnutrición aguda en situaciones de emergencia humanitaria, de malnutriciones de índole crónico, y para el desarrollo sostenible.

Pero el empleo de la espirulina para la alimentación no es nuevo, ya que los aztecas la consumían procedente del Lago Texcoco y también otros pueblos cercanos al Lago Chad lo incluían en su dieta habitual en forma de galleta. Es interesante saber que estas poblaciones no tenían carencias nutricionales y que se puede suponer que es gracias a la alimentación básica a base de este organismo.

Es fácil de entender si vemos su composición en detalle:

  • Proteínas: alrededor de un 57% en peso seco está formado por proteínas. Lo más importante de éstas es su composición en aminoácidos ya que no sólo contiene todos los esenciales sino que además su disponibilidad es muy alta
  • Glúcidos: entre un 8 y un 14% principalmente en forma de polisacáridos.
  • Lípidos: aproximadamente 6%, pero tanto su cantidad como composición varía en función de las condiciones de cultivo.
  • Ácidos nucleicos
  • Vitaminas: elevadas concentraciones de provitamina A y grupo B.
  • Minerales y oligoelementos: calcio, zinc, germanio, cobre, fósforo, cromo, hierro, potasio, manganeso y magnesio.

¿Y por qué es buena para la piel?

 

Espirulina serum

 

Serum Int Espirulina

 

Porque le aporta todo lo que necesita para estar firme, radiante y vital. Es una verdadera cura de nutrición celular que repara y revitaliza los tejidos en profundidad, dejando la piel resplandeciente, totalmente revitalizada, más firme, más lisa y más tonificada. Además es un potente antioxidante, con lo que estarás luchando contra los radicales libres.

Y si te están realizando un tratamiento de radiofrecuencia en un centro de belleza, será el máximo potenciador del resultado si te aplicas la cura en casa. Díselo a tu esteticista.

¿Cuándo debes de utilizarla?

Cuando veas tu piel cansada, átona, sin color, con falta de vida. En ese momento

Espirulina crema

 

Crema Intensiva Espirulina

 

necesitarás una cura de serum y crema. Pero también puedes prevenir y realizar una cura en cada cambio de estación, para preparar tu piel de cara a las estaciones fuertes, como el verano y el invierno. En estos casos, si tu piel está perfecta, necesitarás sólo la crema.

Y si tienes dudas, ya sabes, ¡pregúntame!

 

Una piel luminosa, ¡ya!

No tienes aún los 35 y de repente un día te miras al espejo y ya no ves la luminosidad que veías antes. Rondas los 40 y no tienes muchas arrugas, pero tienes “cara de cansada” o eso dicen tus amigas según te ven y no es porque tengas ojeras. Has pasado la barrera de los 50, te has aplicado algún botox y algún relleno, el resultado sigue siendo terso y firme, pero tu piel sigue sin verse tan “viva” como antes….

Una piel joven (piensa en un niño) está turgente, radiante, refleja la luz, irradia vida… Por eso, a cualquier edad una piel apagada, desvitalizada, opaca… te añade años. ¿Y cuál es la razón de que la piel, tan rápidamente, “se apague”? La falta de luminosidad es el primer signo de envejecimiento cutáneo y está provocada por una ralentización de la microcirculación sanguínea. Nuestros capilares se van debilitando y cada vez llevan menos nutrientes y oxígeno a las células de nuestra piel que, a su vez, no elimina tan fácilmente las toxinas. Si pensamos en la piel como en un cuerpo, es fácil comprender que con menos “comida”, peor respiración y más desechos en los tejidos todas las células funcionan más lentamente, con lo cual no cumplen igual de bien sus funciones de reproducción y síntesis de materias esenciales.

Los resultados de esta menor circulación sanguínea serán:

  • Una piel que se regenera más despacio: la capa córnea, la más superficial de la piel, dejará de renovarse al ritmo de una piel joven y comenzará a hacerse más gruesa. Una capa córnea más gruesa tiene un aspecto más opaco, estará compuesta de una queratina más “vieja” que reflejará menos la luz y dejará pasar menos el tono vital de la circulación sanguínea profunda. Por eso la piel se ve “apagada” y “sin vida”.
  • En las capas profundas de la piel también comienzan los cambios: los fibroblastos, las células encargadas de producir el colágeno y la elastina (las fibras que mantienen nuestro tejido turgente y firme) también reciben menos alimento y menos oxigenación, por lo que empezarán a fabricar menos fibras y de menor calidad. Ahí estará el origen de las primeras arrugas, esas a las que no damos importancia, porque son minúsculas, las llamadas primeras lineas.

Y este proceso se va agravando con la edad, como es lógico, porque la circulación sanguínea será cada vez peor. Lo que significa que la lucha para tener una piel luminosa siempre estará presente a partir de los 30 años aproximadamente.

¿Qué soluciones tenemos?

Como hemos visto el problema está a dos niveles, así que debemos de actuar en ambos si queremos obtener un resultado óptimo. Además, hemos de actuar a nivel síntoma y a nivel causa si buscamos un efecto que no sea sólo ilusorio y momentáneo.

  1. Aumentar la microcirculación sanguínea: tenemos que vivificar nuestra piel, hacer que corra más sangre por ella y que aporte más elementos de calidad. Tenemos varias posibilidades. Estas son algunas de ellas:
  • Realizar una buena higiene profunda que incluya una exfoliación adaptada a nuestro tipo de piel y a nuestra edad. Esta fase es esencial para que el resultado sea inmediato y espectacular, pero también seguro. Una profesional de la estética #vcanto sabrá cómo hacerlo.
  • Realizar un automasaje tonificante cada mañana cuando nos despertamos, después de la ducha y aprovechando la aplicación de tu ritual de belleza.
  • Utilizar un dermaroller cada noche antes de acostarnos para dinamizar las células. Este útil es muy interesante, pero precisa de una utilización correcta para evitar daños. Pregúntale a una profesional de la estética antes de comenzar.
  • Realizar de 15 a 20 minutos de ejercicio intenso cada día. Verte la cara un poco roja después del ejercicio será la mejor prueba de que lo estás haciendo bien.
  • Utilizar un tratamiento cosmético que estimule la microcirculación sanguínea. Algunos ingredientes que tienen este efecto: la escina, la cafeína, el gingko biloba…

2. Aportarle un suplemento de nutrición específica a tu piel que aumente su vitalidad: vitaminas, oligoelementos, proteínas, sales minerales… Este suplemento puedes realizarlo por vía tópica o por vía oral, pero recuerda que lo que aplicas por vía tópica, en forma de cremas o serums, llega antes a la piel. Suplementos revitalizantes ideales: el alga espirulina, la jalea real…

3. Aportar elementos reparadores a la piel, para que le sea más fácil continuar a realizar sus funciones como si fuera joven. Renovadores celulares, cicatrizantes, estimuladores y nutrientes de los fibroblastos…

Y por supuesto, siempre podemos echar mano de la luminosidad instantánea, la que nos da el nácar. Pero, atención, evita el efecto “árbol de navidad”. Cuando el nácar no se trabaja correctamente o no se escoge correctamente su color, da un aspecto “lentejuela” a la piel que no es nada elegante. Decídete mejor por los llamados nácar “soft-focus” de reflexión suave e iluminación natural.

Dentro de estas características, Esthederm te propone dos soluciones en cuanto a tratamientos:

Active Repair Crema sombra
Active Repair: suave exfoliación diaria y reparación profunda.
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Radiance, luminosidad instantánea y revitalización profunda.

Crema Radiance, luz instantánea y revitalización profunda,  y Crema Active Repair, exfoliación suave diaria y reparación profunda. Puedes escoger según tu edad o según tus síntomas y, lo más interesante, puedes utilizar Radiance por la mañana y Active Repair por la noche, con lo que obtendrás una sinergia de resultados espectaculares.

¿A qué esperas para darle luz a tu piel?

¡Desintoxica cuerpo, mente y PIEL!

Cada cambio de estación es un momento importante para nuestro cuerpo. Para poder mantener el equilibrio, debemos de hacer un “reset” que nos reprograme para realizar nuevas funciones necesarias con las modificaciones que llegan con las nuevas temperaturas, el nuevo medioambiente… Dicen los naturistas que si el cuerpo está cargado de toxinas esta evolución se hace más complicada y es cuando caemos en las clásicas enfermedades estacionales.

La primavera es una estación importante para eliminar toxinas corporales que se han acumulado durante el invierno, estación dura en la que estamos luchando contra el frío y los cambios de temperatura entre el interior y el exterior. También dicen que es más importante que en otras estaciones, porque la primavera es la estación del renacimiento, de gran fuerza energética que utilizaremos para renovarnos y para desechar aquello que ya no necesitamos.

Dicen que todos necesitamos esta depuración primaveral, pero si además nos sentimos cansados y débiles, puede ser que lo necesitemos aún más. Una buena desintoxicación, no sólo del cuerpo, sino también de la mente, con meditación y relajación, se traduciría en un mejor equilibrio general. Hay varios métodos de depuración: licuados de frutas y verduras, complementos depurativos tomados en ayunas, terapia de colon, dieta a base de sirope de arce… Mi mejor consejo es que preguntes a un buen médico naturópata para que te ayude a realizar una limpieza efectiva y sana. Y si deseas un resultado cuerpo/mente, acércate a un centro de yoga, empieza a meditar 5 minutos diarios…

¿Y qué pasa con la piel? ¿Necesita también esa depuración? Pues sí. La piel acumula muchos radicales libres de su paso por el invierno, estación en la que tiene que realizar un esfuerzo enorme para mantenerse bien protegida y resguardada del frío, el viento y los cambios de temperatura. Aunque limpiemos nuestro cuerpo desde dentro e intentemos liberar nuestra mente de pensamientos tóxicos, si queremos un efecto rápido en la piel, lo mejor es que actuemos directamente sobre ella.

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Radiance, crema detox luminosidad

Si ves tu piel apagada, sin brillo, sin vida, como avejentada, es el momento de hacer una cura detox y entrar radiante en la primavera. ¿Y qué significa eso para la piel? Pues aportarle un cóctel potente de antirradicales libres que frene los daños del invierno, darle un chute de energía que ponga las células a trabajar y acelerar su microcirculación sanguínea para que sea capaz de eliminar los desechos acumulados. Si a todo esto le añadimos una textura ligera y fresca, perfecta para la época primaveral, manteca de karité que suavice las arrugas y alise la superficie de la epidermis y un suave nácar violeta que nos dará automáticamente un tono vital y una luminosidad de juventud, tendremos RADIANCE, la crema detox de Esthederm.

¡Seguro que ya estás deseando probarla! Pregúntanos dónde encontrarla.