Protección solar ¿Qué es el SPF? Parte I

Cuando vamos a comprar un protector solar, nos fijamos, sobre todo en el número que pone en la caja. Eso es el SPF que significa Sun Protection Factor o Factor de Protección Solar. Pero, ¿qué es exactamente, de qué nos está protegiendo y cómo?

Para entender mejor lo que voy a explicar más abajo, tenemos que saber primero que el sol emite diferentes tipos de rayos y que tienen diferentes acciones en nuestra piel. Sólo vamos a ver los rayos que tienen una acción biológica:

  • UVB: son los rayos de longitud de onda más corta, los que menos penetran en nuestra piel, pero son los más potentes en energía. Para entendernos, con poquito, nos hacen mucho daño. Son los rayos responsables de la quemadura y de ciertos cánceres cutáneos; también participan en la producción de manchas oscuras y en la fotosensibilidad (alergias al sol). Tienen un lado bueno: ¡Gracias a ellos nos ponemos morenos! Pero viendo su lado negativo enseguida comprendemos que no podemos recibir una gran cantidad, con lo cual la solución ideal sería ponerse muy moreno con muy poco sol… Esta es la base de la patente Adaptasun de Esthederm, pero de esto hablaremos otro día.
  • UVA cortos: estos rayos tienen una longitud de onda más larga que los UVB y transmiten un poco menos de energía, pero siguen siendo bastante dañinos. Son responsables con los UVB de la fotosensibilidad y del fotoenvejecimiento y también son responsables de ciertos cánceres cutáneos. Colaboran en la producción de un primer color al exponernos al sol, pero es un “bronceado” falso que no protege. Por eso se usa en las cabinas de UV para monerse “moreno”, aunque el tono no es tan natural como el del sol y, repito, envejecen… Como estos rayos son los responsables de las alteraciones en pieles sensibles y de las alergias, como las del escote, en Esthederm se utiliza una filtración específica para evitarlas en la gama de Tratamiento de las Intolerancias Solares.
  • UVA largos: estos rayos son más largos que los UVA cortos y transmiten aun menos energía, pero también penetran más profundo en nuestra piel y, además recibimos más cantidad a lo largo de todo el día. Son responsables con los UVB y los UVA del envejecimiento prematuro. Por lo tanto, si no queremos envejecer al sol, tenemos que protegernos también de ellos. Importante: por la cantidad que recibimos durante el día, sin estar en la playa, son los rayos de los que nos tenemos que proteger a diario si no queremos envejecer por oxidación producida por el sol. Esa es la función del spray City Protect (antes llamado UVInCellium) que crea un “escudo celular” que protege nuestra piel de la agresión de los radicales libres producidos tanto por los UVB, como los UVA, la polución o el aire acondicionado.

Seguramente pensabas que estos eran los rayos más importantes, los que más afectan a nuestra piel y nuestra salud. Pues no… Hay otras dos longitudes de onda que se ha descubierto recientemente que también tienen un efecto en nuestra piel:

  • La luz visible: gracias a ellos podemos ver, pero ahora se ha descubierto que son responsables junto con los infrarrojos y los UVA del fotoenvejecimiento y de la fotosensibilidad. Que yo sepa no hay filtros en el mercado actualmente que nos protejan de esta longitud de onda. Sólo una protección interna como el City Protect puede paliar sus efectos negativos.
  • Los infrarrojos: gracias a ellos sentimos el calor de sol. Son muy beneficiosos para tratar dolores reumáticos, inflamaciones… Pero también son responsables del envejecimiento prematuro… Igualmente que para la luz visible, el City Protect es una de las pocas soluciones que aporta el mercado.

Y si ahora te digo que el SPF sólo estipula la protección de los UVB, ¿cómo te quedas? Pues es así… El número del SPF lo que te indica es el tiempo que puedes exponerte al sol sin quemarte, partiendo del tiempo que tú naturalmente te quemas sin ponerte nada. Para que te aclares:

Si tú te quemas en 10 minutos a las 12.00 en una zona de sol fuerte, con un SPF 30, tardarás 300 minutos en quemarte bajo ese mismo sol y a esa misma hora (unas 5 horas). PERO… para que eso funciones, deberás:

  • Aplicarlo antes de salir de casa
  • Aplicarlo cada dos horas y después de cada baño
  • Aplicarlo homogéneamente

Y ADEMÁS…

  • Para que la protección funcione, debes aplicar cada vez entre 30 y 35ml … O sea que si estás 4 horas en la playa y te aplicas 3 veces el protector: antes de salir de casa, al llegar a la playa y a las dos horas (pensando que te bañas justo antes de la última aplicación), un bote de 250ml no te llega a 3 días al sol… ¿A que no es lo que te dura? Pues no te estás protegiendo correctamente…

 

En un próximo post os hablaré de las diferencias reales entre los números de SPF, cuál es la realidad sobre los UVA y la protección reglamentada y cómo protegerse correctamente de los otros rayos solares. ¡Hasta la semana que viene!

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