Enfoque Morfo-Estructural del envejecimiento

¿No te has fijado que todas las personas no envejecen igual? Te habrás dado cuenta de que algunas mujeres se llenan de arrugas, pero tienen el cuello perfecto… Otras tienen un rostro cada vez más hundido a nivel de las mejillas, pero su óvalo se mantiene en su sitio… Otras no tienen arrugas y su densidad parece la de una chica de 15, pero sin embargo su óvalo tiende a relajarse y su línea se desdibuja…

¿Por qué es? Porque cada morfología de rostro conlleva un envejecimiento determinado. Y por eso, cualquier crema antiedad no está adaptada para cualquier mujer. Esthederm vuelve a estar en vanguardia proponiendo un diagnóstico específico con respuestas específicas. ¿Quieres saber más? Sigue leyendo…

¿Cómo envejecemos?

Con el tiempo la microcirculación se ralentiza, es el primer síntoma de envejecimiento prematuro, y comenzamos a perder luminosidad y vida en nuestra piel, porque no nos llega la misma nutrición ni la misma oxigenación que cuando somos jóvenes. Esto conlleva paulatinamente a una pérdida de energía en nuestras células que comenzarán a producir menos fibras de sostén (colágeno y elastina) y de menor calidad.

Como resultado los tejidos se alteran y comienzan a aparecer los primeros síntomas que nos preocupan: las arruguitas y arrugas de expresión. Progresivamente comenzará también la relajación de la piel, la tan temida flacidez. Pero no sólo la piel se relaja, también los músculos pierden tonicidad y los ligamentos se destensan.

Esta evolución nos llevará a una pérdida de volúmenes. Muchas veces pensamos que las arrugas son lo que más “viejas” nos hacen, pero yo no estoy de acuerdo. Lo que más nos avejenta es la pérdida de “formas” y la atonía de los tejidos.

Es igual que en el cuerpo: un cuerpo joven tiene más o menos curvas según su constitución, pero no tiene un aspecto laxo, que es la fisionomía de cuando empezamos a hacernos mayores y no hacemos deporte: nos quedamos sin piernas, sin culete, sin brazos, no tenemos tensión en la espalda, los brazos cuelgan, la tripa también… Lo creamos o no, esto es lo que más aspecto de mayor nos da, aunque tengamos un rostro libre de toda arruga.

Pues en el rostro pasa lo mismo: los pómulos pierden “colchón” al igual que los labios y las mejillas se hunden más o menos según nuestra fisionomía, dándonos un aspecto al principio “cansado” y más tarde de “mayor”. A esto se une la flacidez de la piel que ya no se mantiene en el sitio que debería: las cejas caen, igual que las comisuras de los labios y el óvalo.

Con la pérdida de sostén, se ve afectada la grasa fisiológica: las bolas de Bichat.  Es una masa grasa especialmente desarrollada en los niños y responsables de la forma redondeada y juvenil del rostro. Bien, pues durante el envejecimiento, su modificación fisiológica va a diferir según la forma del rostro que tengamos:

  • Los rostros delgados: se vuelven huesudos por disolución de las bolas de Bichat. Las mejillas se hunden, los huesos y las « cuerdas » del cuello se marcan. Privada de sostén, la piel se relaja.

BaumeAbsoluRepulptextureLa solución a medida Esthederm: Baume Lift&Repair. En estos casos lo que debemos de hacer es “rellenar” los tejidos para aportar más volumen al mismo tiempo que “liftamos” la piel para que se mantenga en su sitio. Es el objetivo del Baume Lift&Repair gracias a la tecnología Lift unida a la tecnología Repulp. Esta última permite que la piel produzca más glucoaminoglicanos para aumentar el colchón dérmico y devolvernos el “muelle” de la juventud.

  • Los rostros redondos: las bolas de Bichat migran y la grasa se desplaza progresivamente hacia la parte baja del rostro. Agravada por el peso, esta acumulación conduce a la instalación de inestéticos “bultitos o bolsitas” en el óvalo facia que pierde su forma definida. Y en caso de sobrecarga grasa, el cuello toma un aspecto más ancho con aparición de doble mentón.

L&R cremaLa solución a medida Esthederm: Crema Lift&Repair. En estos casos no debemos de aumentar la densidad de la piel, porque cuanto más pese, más caerá. Lo que debemos de hacer es aportar más tensión a los tejidos, para que puedan mantenerse en su sitio y vuelvan a realzar el óvalo disimulando la caída por la gravedad. Es el objetivo de la Crema Lift&Repair, más potente en efecto lifting, pero reparando en profundidad para recuperar la tensión natural del rostro.

¡Mírate al espejo y a ver si descubres cómo es tu rostro y qué necesita! Y  si tienes dudas, ya sabes, ¡pregúntame!

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