¿Sufres de alergia al sol?

¿Cuando vas a la playa los primeros días se te llena el escote de pequeños granitos que pican mucho y que pueden incluso convertirse en pequeñas ampollitas y manchas oscuras posteriores? ¿O tu reacción son manchas rojas grandes en los brazos o en las piernas que también te provocan una importante urticaria? Si estas en uno de estos dos casos, te interesa este artículo… 

Sabemos que el sol nos aporta múltiples beneficios, algunos esenciales para una vida sana, pero, por diferentes motivos que veremos más adelantes, también puede provocar desagradables reacciones en nuestra piel. Son lo que comúnmente se llaman las alergias solares. ¿Qué es lo importante? Reconocerlas, saber por qué se producen y actuar en consecuencia para evitar que se reproduzcan.

Para que una alergia solar tenga lugar, nos hacen falta mínimo dos factores: la luz del sol y la piel. Esto quiere decir que una alergia cutánea que surge en casa y de noche, no será una alergia solar. En algunos casos también interfieren otras moléculas y esto es lo que nos marcará la diferencia entre las reacciones.

Empecemos por el primer factor: la luz emitida por el sol. Se trata de una energía de radiación electromagnética que comprende diferentes espectros. Los importantes para la piel, porque son los que tienen mayor impacto en ella, son los espectros fotobiológicos: el espectro ultravioleta (5%), el visible (39%) y el infrarrojo (56%).

Dentro de la radiación ultravioleta, podemos encontrar también subdivisiones y la que nos interesa en este artículo es la de los  ultravioletas B y A cortos, porque son mayormente responsables de las alergias solares.

En segundo lugar nos interesa la piel y su reacción frente a la exposición solar. En función de la sensibilidad a la quemadura y a la capacidad para desarrollar un bronceado, las pieles se clasifican en 6 fototipos. Los más sensibles son los fototipo 1 que se queman muy fácilmente y no llegan a broncearse. Suelen tener la piel muy clara, ojos azules, frecuentemente pecas y el pelo rubio o rojo. En el otro extremo encontramos a los individuos más resistentes, los de raza negra que constituyen el fototipo 6.

Dentro de esta clasificación podríamos imaginar que los fototipos claros tienen más posibilidades de desarrollar una alergia al sol, pero no es exactamente así. Cualquier fototipo puede en un momento determinado sufrir una alergia, así que ningún tipo de piel está libre de riesgo.

¿Son todas las alergias iguales?

Se parecen, pero no son todas iguales. En términos populares se entiende por alergia al sol un amplio grupo de procesos que cursan con una respuesta cutánea anormal producida, desencadenada o agravada por una exposición al sol que puede considerarse normal. Estos procesos, denominados fotodermatosis engloban enfermedades muy variadas. Se reserva el término de alergia al sol para un pequeño grupo de estas patologías que están mediadas por un mecanismo de hipersensibilidad. Se trata de reacciones alérgicas que requieren de la exposición a la luz para su aparición. Dentro de este grupo, simplificando, y constituyendo el 10% de las fotosensibilidades se encuentran:

  • La erupción solar polimórfica: la piel reacciona a la exposición al sol sin mediar ningún agente exógeno o endógeno en un plazo de tiempo muy corto y con una reacción exagerada. Es una las fotodermatosis más frecuentes y llega a afectar hasta a un 15-20% de la población general. Se caracteriza por la aparición de una erupción cutánea predominante en la cara, escote, antebrazos y zona anterior de las piernas. Aparece en las primeras exposiciones solares y mejora tras exposiciones repetidas a medida que la piel se broncea. En general no entraña gravedad, pero puedes ser muy molesto.
  • Las fotodermatitis por agentes exógenos: la piel reacciona a la luz del sol por contacto con un agente aplicado de forma tópica. Por ejemplo, cuando se está tratando la piel con vitamina A ácida, antiinflamatorios, algunos detergentes, la savia de algunas plantas, perfumes, muchos aceites esenciales…
  • Las fotodermatitis por agentes endógeno: la piel reacciona a la luz del sol por contacto con un agente ingerido. Por ejemplo: reacciones producidas por la ingesta de ciertos medicamentos durante el periodo de exposición solar: antibióticos, corticoides, antidepresivos… o también por una ingesta alta de alimentos que contengan vitamina A (ejemplo: fresas).

¿Cómo se manifiestan?

Las características clínicas son muy variadas, pero siempre podemos sospechar si aparece en las zonas de exposición solar una erupción cutánea o empeora una existente. Puede producir picor y aparecer micropápulas o microvesículas. En general es más frecuente en mujeres que en hombres.

¿Qué medidas debemos de tomar durante la exposición?

Podemos decir que son las medidas básicas para cualquier tipo de piel, pero que en este caso debemos de extremar. En primer lugar debemos de intentar no exponernos de forma excesiva:

  • Las primeras exposiciones solares deben ser progresivas, no más de 2 horas el primer día, y preferentemente en movimiento.
  • Evitar la exposición al sol en torno al mediodía, cuando la intensidad de la radiación es mayor.
  • Debemos de tener mayor cuidado cuando la reflexión solar es alta: en playas de arenas blancas, en un velero, en la nieve…
Into Repair sombra

 

Into Repair · Gama de Tratamiento de Intolerancias Solares

 

En cuanto a la protección, es importante cubrir los espectros UVB y UVA corto (el responsable directo de las alergias al sol), tanto con filtro orgánico como con pantallas minerales que aportan una mayor seguridad a lo largo del día, como lo hace la gama de Tratamiento de las Intolerancias Solares. Idealmente aplicar el producto antes de salir de casa, mínimo sobre la zona de la alergia y luego en la playa, cada hora durante los dos primeros días y posteriormente cada dos horas y tras cada baño.

¿Podemos tratar las alergias solares?

Sí, con Esthederm podemos tratar el 90% de las alergias al sol o, por lo menos, reducir su impacto. En muchos casos, si hemos procedido correctamente, la alergia no vuelve a manifestarse al año siguiente. ¿Cómo? Con un protocolo preventivo basado en la Crema o Spray de Tratamiento de las Intolerancias Solares:

  • Durante las dos semanas previas a la exposición solar: aplicar cada día tras la ducha, sobre la piel seca, en la zona donde se suele producir la alergia.
  • Durante los 3 primeros días de exposición: aplicar cada hora en la zona afectada y después de cada baño. El resto del cuerpo puede ser tratado de forma normal.
  • Durante el resto de los días de exposición: aplicar cada dos horas y después de cada baño. Después de un par de semanas de exposición podríamos pasar a un tratamiento Adaptasun 3 soles.

 

Si eres una de las muchas personas que sufre de alergias al sol y todavía no te ha quedado claro que puedes tratarla, escríbeme tus dudas. Te responderé encantada.

 

One thought on “¿Sufres de alergia al sol?

  1. Pingback: Protección solar ¿Qué es el SPF? Parte I – DISTRIBUCIÓN DE COSMÉTICA EN CANARIAS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s